La Paz define su futuro: la encuesta en redes pone a Castrillón y Sarubi como únicos contendientes para la intendencia

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*Un post en redes sociales que alcanzó a 20.500 personas reavivó el debate sucesorio en La Paz. Los números muestran un empate técnico entre el ex presidente del STJ, Emilio Castrillón, y el diputado provincial Bruno Sarubi. La pregunta que queda en el aire es qué hará el radicalismo si su principal figura no baja su candidatura.

El mensaje de las redes: o Castrillón o Sarubi

La discusión por quién será el próximo intendente de La Paz ya tiene nombres propios, al menos en la arena digital. Una publicación que circuló en redes sociales y mostró a cinco posibles precandidatos a la intendencia alcanzó un alcance de 20.500 cuentas, con 408 interacciones entre reacciones, comentarios y compartidos.

La repercusión dejó un dato claro: la conversación quedó reducida a dos figuras. Por un lado, el Dr. Emilio Aroldo Castrillón, referente del PJ, ex presidente del Superior Tribunal de Justicia y ex legislador provincial con fuerte protagonismo en los años 90. Por el otro, Bruno Sarubi, ex intendente y actual diputado provincial por la UCR, quien en dos gestiones marcó un antes y un después en el ordenamiento de las finanzas municipales.

El posteo funcionó como una encuesta informal. Y el resultado fue un empate técnico entre ambos dirigentes. La gente, según se desprende de los comentarios y reacciones, los ubica como los únicos con peso real para disputar el municipio en 2027.

El escenario político: la incógnita Sarubi

La clave del tablero está en la decisión de Bruno Sarubi. El diputado provincial viene de dos gestiones como intendente en las que logró ordenar la caja municipal, una marca que aún se recuerda en la ciudad. Sin embargo, desde su desembarco en la Legislatura su presencia en el territorio paceño se percibe más ausente, sobre todo en lo social.

Si Sarubi repite cuatro años más en la Cámara de Diputados, apuesta a la senaduría provincial —un pedido que, según fuentes locales, le habría hecho Rogelio Frigerio en la campaña pasada— o busca un salto a una banca nacional, el escenario cambia por completo. El municipio, gobernado hace 10 años por la UCR y sus aliados, quedaría expuesto a una posible recuperación del peronismo de la mano de Castrillón.

¿Por qué Castrillón vuelve a sonar?

Emilio Castrillón es un nombre con peso histórico en Entre Ríos. Con una trayectoria más política que judicial, supo estar cerca de la gobernación y se consolidó como un caudillo de ideas propias. Su fuerte carácter y su capacidad de confrontar le cerraron puertas en su momento, lo que lo llevó a ocupar el cargo más alto del Poder Judicial provincial como presidente del STJ.

Tras jubilarse en medio de una polémica que llegó a los medios provinciales y nacionales, muchos lo daban por fuera de la escena. Sin embargo, sigue vigente. En La Paz, parte del electorado lo reclama como intendente.

La situación del PJ local explica parte del fenómeno. Ni los viejos militantes ni ex gobernantes muestran voluntad de salir a jugar políticamente por la ciudad. Tampoco aparecen nuevos liderazgos. Ni siquiera los hijos de familias con peso histórico como los Castrillón o los Ballestena lograron construir una carrera de militancia sostenida que los posicione para 2026.

A eso se suma el desgaste de la dirigencia actual: concejales desconocidos por la falta de trabajo social, ausencia de proyectos y, en algunos casos, señalados por incapacidad política. En ese vacío, Castrillón aparece como una figura con nombre, estructura y memoria colectiva.

La demanda local: gestión y carácter

El mensaje que dejó la interacción en redes va más allá de los nombres. La Paz, según se lee entre líneas, no está para “globos de ensayo” ni para armados de ocasión que junten peronistas, libertarios, radicales y “famosos” enojados.

La ciudad enfrenta problemas concretos: agua, cloacas, calles deterioradas, obras paradas como la Planta Potabilizadora, y la urgencia de generar fuentes de trabajo. El reclamo es por un liderazgo con carácter y un equipo político capaz de responder a esas demandas.

El desafío del radicalismo

Si Bruno Sarubi no baja su candidatura y decide jugar en otro nivel, el radicalismo deberá rearmar su estrategia. Perder al dirigente con mayor imagen positiva en la ciudad deja al oficialismo local sin un candidato natural con peso propio.

En ese escenario, la posibilidad de que el peronismo recupere el municipio en 2027 con Emilio Castrillón deja de ser una hipótesis lejana para convertirse en una variable concreta.

La encuesta digital no define una elección, pero sí marca el termómetro. Y en La Paz, hoy, el termómetro marca dos nombres. El resto deberá construir desde atrás.

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